Por Juan Ordóñez.

Este slogan de la campaña mediática para que reflexionemos acerca de nuestros hábitos de vida, es excelente, la perspectiva para abordarlo es la que deja mucho que desear.

Es claro que la decisión de estar bien y sentirnos bien es completamente nuestra, nadie lo va hacer por nosotros, “yo elijo estar bien conmigo, y lo vivo”.

El motivo de este artículo no es el de quitarle valor a esta campaña sino de que reflexiones acerca de las implicaciones que la “forma” de promoverla conlleva, pues las estadísticas después de iniciada la campaña marcan que en vez de disminuir los índices de malos hábitos alimenticios, consumismo, enfermedades, etc., van en aumento.

Tal como hemos comentado en muchas ocasiones, la realidad enfrente de nosotros es creada por nosotros mismos en base a la información, creencias, y emociones involucradas. Es por esto que si quiero un resultado positivo, pongo una intensión positiva y la respaldo con una emoción positiva.

Pero si pongo una intensión positiva y la respaldo con una emoción negativa, sólo recibiré “pan con lo mismo”. Esto es lo que desgraciadamente está sucediendo con esta campaña.

Tomemos como ejemplo el tema de la obesidad, por todos lados nos han bombardeado con información, bastante drástica por cierto, de los peligros que puede representar el estar obeso o pasado de peso, hemos visto caso tras caso de cómo la gente muere y/o sufre por estos motivos. Se nos pide un rango de peso y medida, que según la medicina, es el ideal. Claro, basados en sin número de estudios que, cabe mencionar, fueron diseñados para encontrar esos resultados. El que busca encuentra.

El asunto aquí, nuevamente, no es desprestigiar los estudios médicos y/o sus conclusiones, es que toda esa muestra gráfica que busca hacer consciencia en nosotros, genera miedo, y entonces busco “bajar de peso” por miedo a lo que me pueda suceder, no porque es “bueno para mí”. Como resultado entonces obtengo frustración, enojo, desesperación, baja autoestima, enfermedad, etc. Sin mencionar que es casi una obsesión no estar “gordo”. Ah, claro y nada de bajar de peso. (Este es el caso de intensión positiva con emoción negativa. Mala combinación).

Por lo anterior, y si consideras que tienes unos kilos de más, antes de comenzar una dieta, o un riguroso régimen de ejercicios, hazte una serie de análisis clínicos y checa tu colesterol, niveles de azúcar, triglicéridos, etc. Si tus análisis muestran rangos “normales”, no te preocupes si tus medidas y/o tu figura no es la de los “modelos” médicos o mediáticos. Existen gran cantidad de personas con las medidas “adecuadas” y sus estudios se salen de los rangos “normales” establecidos.

El sobre peso no es una cosa física, en la gran mayoría, es emocional. Conozco al menos 10 personas cuyos pesos y medidas se salen de cualquier rango establecido, en otras palabras están GORDOS, y sin embargo, sus análisis muestran los mejores resultados posibles. No, no son casos excepcionales, son personas comunes y corrientes que han integrado de manera consciente la parte física, mental, emocional y espiritual.

Exacto, no sólo eres un cuerpo físico, eres un cuerpo físico, mental, emocional y espiritual, y es en la saludable combinación e integración de todas las partes, que vives en bienestar contigo y con los demás.

Recuerda que no hay cuerpo perfecto y/o ejemplar, sí, son muy bonitos los cuerpos torneados, ahora, porque antes eran muy bonitos los cuerpos voluptuosos, y entonces el estar delgado era anormal.

No te vayas con la “moda”, papás, mamás, dejen de decirle a sus hijos que están gordos y que se van a enfermar o que se ven mal, en vez de ayudarlos los perjudican, pues generan en ellos emociones que los bloquearan no sólo en el aspecto físico, sino en el emocional, mental y espiritual, y se formará un ciclo vicioso del cual luego es muy difícil salir. Sólo vean las estadísticas de los casos de Bulimia y Anorexia, en la mayoría de ellos, iniciaron con los comentarios de mamá o papá sobre la figura y el peso, sutiles o no, influyeron.

No salgan de un “problema” para meterse a otro. Mejor chequen a sus hijos y no sólo porque los “ven” pasados de peso tiene que ponerse a dieta y/o matarse haciendo ejercicio. Recuerden que el metabolismo de los jóvenes es muy diferente al de los adultos. Si ves a tus hijos como problema, seguro tendrás un problema.

Así como ejemplifiqué con el tema de la obesidad, aplica para cualquier otro tema. Elige estar bien contigo es una frase excelente, no la desvirtuemos y nos perdamos en conceptos y/o “reglas” que no aplican para todos. Si tu, tus hijos y /o familiares están sanos (bajo diferentes exámenes) no le busques, así estás bien y no hay más que tal vez, modificar alguno que otro hábito.

Elige estar bien contigo significa que no sólo escuches a tu cuerpo, sino a todo lo que eres, integrando todos los aspectos de tu ser, el sabe lo que hay que hacer y cuando hacerlo, escúchalo, se comunica contigo por medio de señales que van desde leves sensaciones, hasta profundos dolores. No hay pierde.

Nuestro cuerpo es noble y su poder de auto regulación es infinito, recupera la comunicación con él y no te dejará mal nunca.

Para que realmente obtengamos resultados positivos, debemos de dejar atrás las motivaciones por miedo. Hagamos las cosas convencidos, por un motivo positivo, por amor a nosotros mismos. Elige estar bien contigo…porque te lo mereces.

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