Por Juan Ordóñez

positivo

Hoy en día por desgracia, nuestros espacios de trabajo están llenos de negatividad. Seguro para algunas personas es algo común, pero para quienes se inician en el ámbito laboral de tiempo completo, llega a ser abrumador.

Y bueno, todo inicia desde la búsqueda misma de empleo, pues tras un camino largo, miserable y desalentador, conseguimos un trabajo de bajo salario, pocas o ninguna prestación y la mayoría de las veces, sin ser lo que pretendíamos.

Si a esto le sumamos los constantes titulares de una economía a la baja, pues es bastante obvio el porque de dicha negatividad en nuestros espacios laborales.

Ah eso sí, siempre escucharemos a nuestro jefe o supervisor, o al menos a los de recursos humanos decir, ¡hay que ser positivos! Y claro, nos dan ganas de patearlos, porque después de enfrentar las largas jornadas, la constante presión, la interacción poco cordial con los compañeros, amén de los problemas personales, ¿cómo le hago para tener una actitud positiva? Si todo a mi alrededor está en caos.

Si al leer lo anterior te identificas con ello, este artículo es para ti. Pues esa negatividad que ves por todos lados, es algo que está en ti y frena tu éxito y felicidad en el trabajo, así como en tu vida personal. Pon a prueba estas tres sugerencias para mantener una actitud positiva y mejorar tu desempeño, verás como la mala vibra se retira.

Ten plena consciencia de ti y tu entorno.

El primer paso si queremos recuperar control, es darnos cuenta de que no controlamos el entorno y de que el entorno tampoco nos controla. Debemos de aceptar nuestra propia negatividad y darnos cuenta de cómo impacta el entorno, así reconoceremos las otras fuentes de negatividad.

Trata de determinar de dónde proviene la negatividad que percibes, no para echar culpas, si no para entender compasivamente del porqué te sientes como te sientes y encontrar formas que te hagan sentir mejor. Poner atención a esos sentimientos recurrentes y no evadirlos te ayudará a cambiarlos. Así, en la medida de lo posible, cambiarás tu percepción sobre las situaciones y circunstancias que te hacen sentir negativo(a). Recuerda evadir, no es solución.

La simple capacidad de reconocer cuándo y dónde viene la negatividad te ayudará a encontrar maneras de mantener una actitud positiva.

Se proactivo(a).

Encuentra formas de cambiar las situaciones negativas. No puedes cambiar a los demás, ni debes, así que encuentra las tuyas y ponlas en práctica. Si alguna persona detona tu negatividad, habla con el-ella, sin ser grosero(a), de manera asertiva. Recuerda “El cambio soy YO”, se trata de ti, no de los demás. El trabajo es tuyo, tú eres quien se quiere sentir mejor. Esto te ayudará a desempeñarte con excelencia, cualquiera que sea tu puesto, haciendo tu jornada laboral más productiva y agradable. Hay que ser proactivo acerca de las situaciones. El no hacer nada, sólo perpetúa las cosas. Hay que tomar acción.

Siempre remarca lo positivo.

Trata de remarcar las cosas positivas, tanto en tu trabajo, como en el de los demás. Esto se hace tanto en acciones como en palabras, siempre manteniendo control de tus pensamientos. Utiliza estas sugerencias para mantener una actitud positiva en ti y luego tratar de ayudar a los demás. Reconocer las cosas buenas que las personas a tu alrededor hacen, resaltará y apoyará las cosas buenas que tú haces. Al convertirte en la persona positiva, seguro abrirá puertas para ti en muchos aspectos. Recuerda que ser positivo es característica primordial de un buen líder.

Ser positivo no es un “estado emocional”, es una elección consciente que hace que tú y tu entorno cambien.

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